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Gripe en Perros – Verdades y Mentiras

Lo que debes saber sobre la gripe en perros

Gripe en perros - Causas y cura - WakuplanetAhora que ha empezado la “estación gripal” probablemente hayas empezado a oír hablar de la gripe y de las campañas para acabar con ella. Igual que a nosotros, la gripe también afecta a los perros y en algunos casos puede llegar a ser mortal. Así que, como queremos que cuides a tu mascota tanto como a ti, vamos a exponerte las verdades y mentiras de esta enfermedad para que sepas como prevenirla y ponerle cura.

¿Qué es la gripe canina?

La influenza canina en perros en una enfermedad infecciosa conocida comúnmente como “gripe canina” o “tos de la perrera”. La influenza canina está causada por el virus H3N8 (virus de la influenza canina) que desarrolla una enfermedad respiratoria en los perros. La influenza canina es una enfermedad relativamente nueva, y la mayoría de los perros son susceptibles a padecerla.

¿Es la gripe de mi perro igual a la gripe humana?

No. La gripe del perro está causada por el virus H3N8 (virus de la influenza canina) y es diferente al de la gripe humana. Aún así, sigue siendo gripe y es necesario tratarla.

¿Cómo se transmite la gripe canina en los perros?

La influenza canina es un virus muy contagioso, lo que significa que se transmite fácilmente de un perro a otro. Esto puede ser a través de estornudos, tos, contacto físico con otros perros, al rozar la nariz o al comer de un recipiente infectado.
Y ojo! Tú si puedes contagiar de gripe canina a otro perro. ¿Cómo? Por ejemplo, si estás en contacto con un perro con gripe, lo acaricias, coges sus juguetes, su bowl de comida, etc. y luego entras en contacto con otro perro sin haberte lavado antes las manos, ese otro perro puede contraer la gripe canina que involuntariamente le has transmitido.

¿Puede mi perro contagiarme la gripe canina?

No. Aunque la gripe canina es altamente contagiosa y se disemina fácilmente entre los perros, no hay evidencia de que este virus pueda infectar a seres humanos.

¿Cómo puedo saber si mi perro tiene la gripe?

Los primeros síntomas de la gripe canina son: tos, rinorrea, fiebre y pérdida de energía o apetito. En algunos casos, la tos puede durar entre 3-4 semanas.Aunque la mayoría de los perros se recuperan, los casos graves de la gripe pueden ser mortales.

¿Es grave esta enfermedad?

¡No es un simple catarro! Si ves que tu mascota sufre alguno de los síntomas descritos anteriormente; acude a tu veterinario cuanto antes porque  la tos causada por la gripe canina puede prolongarse durante semanas y convertirse en un problema más grave, como la neumonía.

Con menor frecuencia, la influenza canina puede causar neumonía y puede llegar a ser mortal. Se estima que aproximadamente el 8% de los perros infectados (menos de uno de cada diez) desarrollará este tipo de complicación. Sin embargo, es imposible predecir qué perros desarrollarán neumonía.

¿Cómo se trata la gripe canina?

La “tos de la perrera” en todas sus formas es tratada de manera sintomática. Al ser una enfermedad viral, no existe una cura específica para ella. Para algunos perros, el tratamiento no es necesario pero para otros el uso de antibióticos puede ser indicado. Si ves que tu perro manifiesta síntomas de gripe canina ponte en contacto con tu veterinario para que te de un  diagnostico más preciso y  te indique la medicación correspondiente con la que tratar a tu mascota.

Si tu mascota ha sufrido recientemente una infección respiratoria, será mejor que te asegures de que permanezca unas 2 semanas en un lugar seguro y cómodo para ella para que se recupere completamente y reduzcas el riesgo de propagación de la enfermedad a otros perros. Asimismo, asegúrate de limpiar bien todo lo que entre en contacto con el perro enfermo sea ropa, recipientes, juguetes, superfícies o tus manos para evitar una pandemia en el vecindario.

¿Cómo se puede prevenir la gripe canina?

Afortunadamente, existe una vacuna que puede proteger a los perros. La vacunación apropiada para la gripe es importante porque un perro infectado es el foco y todo lo que se necesita para provocar un brote. Un perro puede infectarse y propagar el virus a otros perros antes de que los signos de la enfermedad aparezcan. Pregunta a tu veterinario sobre el tema y sobre si la vacuna es apropiada o no para tu mejor amigo.

Ante cualquier duda, pregunta a tu veterinario si tu perro debe ser vacunado o si padece la enfermedad y pon cartas en el asunto.

 

¿Qué le pasa Doctor?

Reconocer si un animal experimenta dolor no siempre es tan fácil como parece

como identificar el dolor de un perroEn la actualidad, existe una mejor comprensión de qué es el dolor y de cómo se transmite. Atrás quedan aquellos tiempos en que se pensaba que los animales no lo experimentaban, que lo hacían de diferente manera o que el dolor derivado de una intervención quirúrgica era beneficioso, ya que reducía su movilidad evitando así que se hicieran más daño.

Antes de poder reconocerlo, debemos saber
¿qué es el dolor?

El dolor se puede definir como una experiencia sensorial y emocional asociada al daño real o potencial de un tejido. En principio, es un mecanismo de defensa del organismo que actúa como advertencia para hacer que el individuo reaccione, reduzca su exposición a la fuente del dolor y así prevenga un mayor daño.

Tradicionalmente, se clasifica al dolor en función de su duración en agudo o crónico.  Sin embargo, los científicos consideran más correcto hablar de dolor adaptativo o maladaptativo.

El primero es una respuesta normal al daño en un tejido e incluye el dolor inflamatorio. Al producirse una lesión se liberan sustancias que producen una inflamación. Si no se actúa sobre éste, dará lugar a un dolor maladaptativo que hacen que el sistema nervioso se haga más sensible y agudice el dolor haciéndolo más difícil de controlar.

Y ahora… ¿cómo lo reconocemos?

Aunque todos los animales experimentan dolor, el cómo lo expresan depende de diferentes factores como son: la edad, la especie a la que pertenecen e incluso el propio individuo. Los recién nacidos y los animales mayores por ejemplo, pueden no mostrar el dolor de manera tan clara como a otras edades.

Por otro lado, perros y gatos tienden a esconder el dolor como un mecanismo defensivo. Esto implica que la falta de expresión no necesariamente indica que el animal no esté experimentando las consecuencias negativas del dolor. Todo esto hace que no siempre sea fácil para el propietario saber si su mascota está sufriendo y a veces también complica la labor del veterinario. A pesar de esto, existen una serie de signos que pueden servir como pista a la hora de determinar si el animal tiene dolor.

  • Alteración del comportamiento normal: la actividad del animal se reduce, pierde el apetito; si es un gato, deja de lamerse y acicalarse.
  • Expresión de comportamientos anormales: se muestra agresivo con otros animales o con miembros de la familia, hace sus necesidades (orina o heces) en sitios no habituales y se esconde (sobretodo en el caso de los gatos).
  • También puede adoptar posturas anormales como, por ejemplo, descansar en posiciones que en principio no son cómodas, llevar el rabo entre las patas, etc. También puede haber gemidos, lloros o, por el contrario, no emitir ningún tipo de sonido.
  • Reacción al contacto: cuando el propietario o el veterinario lo toca tiene una reacción exagerada; su cuerpo o la zona del cuerpo donde experimenta el dolor se tensa o incluso tiembla.
  • Parámetros fisiológicos: el dolor provoca un aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, de la temperatura corporal, de la presión sanguínea y produce también una dilatación de las pupilas.

Que un animal no presente aparentemente signos de dolor no quiere decir que no lo esté experimentando. [Retweet].